Mostrando entradas con la etiqueta humanidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta humanidad. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de abril de 2013

¿A qué nos enfrentamos? ¿Es una crisis económica o de valores?

 
Difícil pregunta, muy complicada y desde mi punto de vista con una gran dificultad de respuesta siendo está más filosófica que científica. Las personas nos definimos por lo que nos rodea y por quienes nos rodean, ese ecosistema es del que nos nutrimos en conocimiento y ese aprendizaje define nuestro carácter, nuestro comportamiento y nuestro razonamiento.
 
De esta forma una persona criada en una familia acomodada no valorará de igual forma las cosas y los comportamientos que una persona de una familia humilde. Su juicio o valor no será ni mejor ni peor, será diferente. Para uno la amistad o el amor tendrán unos significados e importancias diferentes a los del otro.
 
Las circunstancias personales de cada uno a lo largo de su vida marcan la personalidad y la persona, para uno mismo y para los demás. Decir "si es lo que ha visto en casa para él es normal" no es del todo correcto, más bien "para él es lo habitual". Ver violencia a diario no es normal para nadie aunque llegue un momento en el que te acostumbres a convivir con ella, pero no será un comportamiento normal jamás.
 
Quiero decir con esto que es difícil valorar al ser humano por su comportamiento debido al condicionamiento que el medio que le rodea ejerce sobre el individuo, pero quiero creer que existen unas bases comunes de partida independientes a esos condicionamientos externos.
 
Por ejemplo, queremos encontrar la felicidad, el amor, en definitiva sentirnos realizados y completos pero eso puede transformarse en función de lo que el medio que nos rodea nos influya, quizás si somos rechazados continuamente nos convirtamos en personas poco sociables. De la misma razón si después somos trasladados a un medio en el que somos aceptados pasado un periodo de adaptación la capacidad de sociabilizar reaparece de nuevo.
 
El ser humano es excepcional y la capacidad de adaptabilidad que posee es de un potencial incalculable. Esto me hace pensar que la valoración u opinión que tenemos de una persona tiene que cambiar obligatoriamente condicionada por las vivencias que afectan a la persona valorada y la persona valoradora durante el transcurso de la vida.
 
A cuento de esta reflexión y planteándola en la crisis que nos ocupa me atrevo a pensar que nuestra sociedad es el reflejo de esta adaptabilidad humana en la que a veces somos más egoístas, individuales o insociables y en otras épocas todo lo contrario.
 
Estos tiempos son difíciles pero nos están recordando lo que en tiempos de bonanza económica olvidamos, la calidez del comportamiento humano y el valor de las personas como individuos está por encima del egoísmo del capitalismo que nos inculca el dinero como un fin en sí mismo, convirtiéndonos en un Gollum del tres al cuarto, y no como un medio para desarrollar la humanidad.
Debemos y tenemos que desarrollar nuestra humanidad para poder superar esta crisis de valores porque sin ellos no saldremos de la crisis económica, es más no merece la pena salir.

martes, 25 de septiembre de 2012

Cuando la humanidad se pierde….



Vivimos en la era de la tecnología, dependemos de ella de una forma brutal tanto en nuestra vida personal como en la profesional.

Sin darnos cuenta hemos pasado de comunicarnos en la calle a que el facebook nos recuerde los cumpleaños de nuestras amistades, en el Smartphone disponemos de internet lo cual nos permite consultar el correo electrónico al instante, con el whatsapp chateamos con los colegas… 

Irónicamente todo esto que se crea para unir a las personas nos separa de las que más cerca tenemos a la vez que es capaz de acercarnos a otras personas que están a miles de kilómetros, en las antípodas incluso, y que sin la tecnología probablemente ni las hubiésemos conocido. 

Vivimos tiempos extraños donde nuestro vecino es un completo desconocido y alguien que no conocemos en persona parece un íntimo amigo, me parece cuando menos desconcertante….

Vivimos en un mundo que está obligado a cambiar necesariamente, somos depredadores de productos tecnológicos, de ropa, de comida precocinada, de vehículos, fast food, etc… de todo aquello que sea nuevo, que sea cool, cueste lo que cueste... y sin embargo no somos capaces de pensar en las personas que tenemos alrededor y que lo están pasando francamente mal. No digo que pensemos en las personas de países del tercer mundo, me refiero a esas personas, familias de nuestra sociedad que se quedan sin empleo, que pierden sus casas, que no tienen recursos para pagar los libros de texto a sus hijos, que tienen que recurrir a la caridad para comer y que en muchas ocasiones reciben  malas miradas por ello. Tampoco quiero decir que tengamos que vivir de una forma tan austera que no podamos irnos de vacaciones o a tomar unas cañas, como en todos los ámbitos de la vida existe el término medio y eso es lo que propongo como ecuador de nuestras vidas. Es denigrante que nos dé más felicidad un aparato que el ser generoso con una persona.  Es abominable que nos importe más la rentabilidad de nuestro dinero que ayudar a una persona. Es…es….VERGONZOSO!!

Según wikipedia el ser humano constituye desde el punto de vista biológico una especie animal bajo la denominación científica de Homo sapien. Pero ser humano quiere decir más cosas, sobretodo ser solidario con los de tu especie, ayudar a sobrevivir, intentar crear un mundo mejor que aunque suena utópico es posible si desterramos el egoísmo y practicamos la verdadera religión: ayudar a las personas por el simple hecho de ser personas.